La noche de los Martin Iron
Por Alejandro Dolina
Featuring:
Relator/Fernando Bravo: Guillermo Stronatti
Inspector Doberman/Thomas Fox-Terrier: Alejandro Dolina
Sargento Chihuahua/Policía/Animador de Entretenimientos Doce: Jorge Dorio
Cartero/Robert Setter/Recepcionista/Animador de Entretenimientos Ocho/Johnny Bulldog/Albert Dogo: Gabriel Rolón
Lassie Collie/Animadora de Entretenimientos Diez: Esther Goris
Jessica Lange/Señorita/Wendy/Linda Cocker: Sonia Rolón
[Relator]
Hollywood, 1994. El mundo del espectáculo se prepara para su fiesta máxima, la
entrega de los Martin Iron, las codiciadas estatuillas que distinguen en todos
los rubros las labores más destacadas del año. Es el galardón más ambicionado.
Hay mucho dinero en juego: transmisiones de televisión, auspicios, notas perio-
dísticas, potenciales contratos millonarios. La gloria y la fama esperan a los
vencedores, pero algo terrible está sucediendo. Las redacciones de los periódi-
cos y la policía misma empezaron a recibir cartas anónimas, cartas llenas de o-
dio y perversidad que amenazan convertir la fiesta en una verdadera tragedia.
En la jefatura de policía, el inspector Doberman y el sargento Chihuahua traba-
jan intensamente.
[Inspector Doberman]
Oye, Chihuahua. Leéme otra vez una de esas cartas llenas de odio y perversidad
que amenazan convertir la fiesta en una verdadera tragedia.
[Sargento Chihuahua]
Oh, sí, jefe. Creo que las tengo por aquí, a ver. "Querido Chihuahua: Acapulco
no es lo que dicen. Está lleno de japoneses y el hotel es muy sucio. Tu pobre
madre..."
[Inspector Doberman]
¡Esa no, imbécil!
[Sargento Chihuahua]
Oh, disculpe, jefe. Aquí está. "De mi consideración: Por medio de esta carta
llena de odio y perversidad, cumplo en informar que de repetirse las injusti-
cias de años anteriores en la entrega de los Martin Iron, el infrascripto pro-
cederá a convertir el acto en una verdadera tragedia. Sin otro particular, sa-
ludo a usted con mi atención más distinguida. Un amigo." Oiga, jefe, está bien
claro, ¿eh? El de las amenazas es un amigo. ¿Tiene usted algún amigo al que le
llamen "el infrascripto"?
[Inspector Doberman]
Cállate, estúpido. Tenemos que montar un gigantesco aparato de seguridad. Pon-
dremos mil policías disfrazados de actores, pondremos alarmas, vigilaremos las
entradas, revisaremos de pies a cabeza a cada uno de los invitados, pero solo
podríamos estar tranquilos si descubrieramos quien es el autor de las amenazas.
[Sargento Chihuahua]
¿Y que hay de la mafia, jefe?
[Inspector Doberman]
Oh, no, Chihuahua. La mafia está muy ocupada con sus propios negocios.
[Sargento Chihuahua]
Oh, sí, he escuchado que ahora tienen un misterioso interés en los programas
infantiles.
[Inspector Doberman]
Me gustaría saber de qué se trata.
[Sargento Chihuahua]
Bueno, ya sabe, jefe. Son esos ciclos con muchachas ligeras de ropa y balarinas
de cabaret que le hablan a los niños con voz finita y pasan dibujos animados de
cuando mi padre era pequeño.
[Inspector Doberman]
¡Ya basta, idiota!
{Golpes en la puerta}
[Inspector Doberman]
¡Adelante!
[Cartero]
Carta para el inspector Doberman.
[Inspector Doberman]
A ver, deme eso. ¡Oh! Creo que es una carta de amenaza.
[Sargento Chihuahua]
¿Cómo lo sabe, jefe?
[Inspector Doberman]
Muy sencillo. Le falta franqueo, la letra es temblorosa como quien trata de di-
simular su verdadera caligrafía, el sobre tiene el típico olor de los barrios
bajos, y además en el dorso dice: "Carta de amenaza". Veamos. "Estúpido y sucio
policía..."
[Sargento Chihuahua]
Oh, es para usted, jefe.
[Inspector Doberman]
¡Cállate! "La entrega de los Martin Iron será una verdadera bomba. Por cierto,
los hará estallar a todos. Ja ja ja ja."
[Sargento Chihuahua]
Oh, jefe, es claramente otra carta de su amigo "el infrascripto".
[Inspector Doberman]
¿Sabés?, tengo una corazonada, Chihuahua.
[Sargento Chihuahua]
Oh, jefe, en su última corazonada perdí cincuenta dólares, ¿sabe?
[Inspector Doberman]
¿A qué te refieres?
[Sargento Chihuahua]
Ese caballo, ¿recuerda?, Manouar, usted dijo que ganaría.
[Inspector Doberman]
No me distraigas. Estoy seguro de que el criminal pertenece al ambiente artís-
tico. Allí es donde debemos buscar.
[Sargento Chihuahua]
Oh, eso me gusta, jefe. Allí hay muchas mujeres fáciles. Y si quiere que le
confiese algo, bueno, necesito una mujer.
[Inspector Doberman]
Justamente, Chihuahua, estoy pensando en una mujer.
[Sargento Chihuahua]
Oh, gracias, jefe. ¿Qué le parece su hermana? La vi el día de su cumpleaños.
Vamos, hablando en confianza, parece bastante fácil y... ¡Oh, jefe, guarde el
arma! Yo solo repito lo que dicen por ahí...
[Inspector Doberman]
¡Ya cállate! No permito que nadie le falte el respeto a mi hermana. La mujer en
la que pensaba es Lassie Collie, la reina de los chimentos. Esa mujer sabe todo
acerca de las estrellas.
[Sargento Chihuahua]
Oh, sí, siempre leo su columna de chimentos. Ella se mete en todas partes.
[Inspector Doberman]
Sí, es capaz de esconderse en cualquier sitio. Su talento para los disfraces es
legendario. Nada se le escapa. La he citado y ya debe estar por llegar.
{Golpes en la puerta}
[Inspector Doberman]
Ah, debe ser ella. Adelante, señorita Collie.
[Lassie Collie]
Buenas tardes, inspector. ¿Cómo supo que era yo?
[Inspector Doberman]
Siempre adivino quien llama a la puerta. Le presento al sargento Chihuahua.
[Sargento Chihuahua]
Oh, encantado. Oiga, jefe, está casi tan buena como su hermana.
[Inspector Doberman]
Iremos al grano, señorita Collie. Tengo entendido que usted lo sabe todo acerca
del ambiente artístico.
[Lassie Collie]
Efectivamente, lo sé todo, nada se me escapa. ¿Qué necesita saber? ¿Quién es el
amante de Madonna? Muy bien, mañana le mandaré las seis carpetas con esa infor-
mación.
[Inspector Doberman]
Oh, no, no, no es eso, señorita, no.
[Lassie Collie]
¿Quiere conocer homosexuales, drogadictos, viciosos?
[Inspector Doberman]
No, señorita Collie, no. Sargento Chihuahua, muéstrale esa carta llena de odio
y perversidad.
[Sargento Chihuahua]
Muy bien, sírvase, señorita. Leala usted misma.
[Lassie Collie]
A ver. "Querido Chihuahua: Rio de Janeiro no es lo que dicen. Tu pobre madre no
puede dormir a causa del carnaval. Esta gente se pasa todo el tiempo bailando
y..."
[Inspector Doberman]
Oh, no, esa no es la carta. Se lo explicaré yo. Un maníaco amenaza con poner u-
na bomba en la entrega de los Martin Iron. Tengo la corazonada de que se trata
de alguien del ambiente artístico.
[Lassie Collie]
¿Y qué es lo que puedo hacer yo?
[Inspector Doberman]
Bueno, quiero que trabaje codo a codo con nosotros. Usted deberá vigilar y co-
municarme cada detalle que le resulte extraño en cualquier artista.
[Lassie Collie]
Me pide demasiado. La vida de los artistas está llena de detalles extraños, pe-
ro haré lo que pueda.
[Inspector Doberman]
Además, señorita, quiero que esté con nosotros en la fiesta. Pero eso sí, nadie
debe verla.
[Lassie Collie]
Eso no será problema, mi talento para los disfraces es legendario.
[Inspector Doberman]
Muy bien. Chihuahua, acompáñala hasta la puerta. La dejo en tus manos.
[Sargento Chihuahua]
Oh, gracias, jefe, es lo que estaba esperando. ¡Ven aquí, perra, ahora sabrás
lo que es un verdadero hombre!
[Lassie Collie]
¡Suélteme! ¿Está loco? Deje de tocarme.
[Inspector Doberman]
¡Chihuahua! Ya quita tus sucias manos de allí. Siempre haces lo mismo.
[Sargento Chihuahua]
Oh, jefe, usted me lo prometió. Necesito una mujer.
[Inspector Doberman]
Ya basta. Disculpe, señorita Collie, yo la acompañaré.
[Relator]
Pasaron los días y a pesar de los esfuerzos de Lassie Collie y de la policía no
había ninguna pista acerca de "el infrascripto". Todas las tardes, el inspector
Doberman recibía los informes de la reina de los chimentos.
[Inspector Doberman]
Hola, señorita Collie. ¿A conseguido averiguar algo interesante?
[Lassie Collie]
Pues tome nota. ¡Woody Allen es judío!
{Sonido de asombro}
[Lassie Collie]
¡Warren Beatty y Shirley MacLaine son hermanos!
{Sonido de asombro}
[Lassie Collie]
¡Superman es Clark Kent!
{Sonido de asombro}
[Lassie Collie]
¡Roberto Galán es soltero!
{Sonido de asombro}
[Lassie Collie]
¡Frank Sinatra no tira la cadena!
[Inspector Doberman]
Señorita Collie, eso no tiene importancia.
[Lassie Collie]
Usted porque no vive con Frank Sinatra.
[Inspector Doberman]
Quiero decir que eso no nos ayuda a descubrir al autor de las amenazas. Dios
mío, solo faltan tres días para la fiesta y podría ocurrir algo terrible.
[Sargento Chihuahua]
Oh, bueno, jefe, no vayamos, dejemos que revienten esos malditos actores, son
todos homosexuales, lo ha dicho mi madre.
[Inspector Doberman]
¡Ya basta, Chihuahua! Oiga, señorita Collie, si no encontramos al sujeto todos
volaremos por los aires. Adios.
[Relator]
Finalmente llegó el gran día. Los salones del Dorothy Chandler Pavillion esta-
ban adornados con todo el fasto y el lujo de Hollywood. Vajilla de plata, ara-
ñas de cristal, alfombras persas, champagne francés, manteles Pravinil, escar-
badientes de dos puntas y acaroína en todos los inodoros. A las nueve de la no-
che, empezaron a llegar las estrellas. Más de mil policías disfrazados se con-
fundían con los actores.
[Policía]
Oh, ¿cómo le va?, gusto en saludarlo, señor Robert Redford.
[Jessica Lange]
Yo no soy Robert Redford, soy Jessica Lange.
[Policía]
Oh, disculpe, es que los policías nos confundimos con los actores.
[Relator]
El inspector Doberman y el sargento Chihuahua supervisaban el operativo de se-
guridad.
[Sargento Chihuahua]
Un momento, señorita, agentes federales. ¿Qué lleva dentro de su corpiño?
[Señorita]
Pues, los pechos, desde luego.
[Sargento Chihuahua]
Oh, no trate de engañarme, señorita. Tendré que allanar su escote.
[Señorita]
Oh, con mucho gusto, fíjese.
[Sargento Chihuahua]
Ajá. Discúlpeme, por un momento pensé que eran bombas.
[Inspector Doberman]
Oye, Chihuahua, basta ya con ese juego. Se lo has hecho ya a cincuenta invita-
das. Poldrían molestarse.
[Sargento Chihuahua]
Oh, bien, bien, como usted diga. Jefe, no veo por ningún lado a la señorita Co-
llie.
[Inspector Doberman]
Dijo que estaría disfrazada.
[Lassie Collie]
¡Silencio, estúpidos! He estado junto a ustedes todo el tiempo.
[Inspector Doberman]
¿Aquí?
[Lassie Collie]
Sí, aquí, debajo de ustedes. Soy el sillón. Han estado sentados sobre mí todo
el tiempo.
[Sargento Chihuahua]
Oh, quiere decir que...
[Lassie Collie]
¡Sí, sargento!
[Sargento Chihuahua]
Oh, pues lo lamento, señorita.
[Lassie Collie]
Silencio, alguien viene. Oh, es ese actor insoportable, Robert Setter. Siempre
está acompañado por alguna ramera, le gustan las prostitutas, las busconas, las
mujeres de la calle, las más viciosas, las más inmorales. A la de esta noche no
la conozco pero parece de lo peor.
[Sargento Chihuahua]
Si, jefe, es una verdadera perra y, a propósito, me recuerda a alguien. Me re-
cuerda a... a... a... a su hermana.
[Inspector Doberman]
¡Mi hermana! Wendy, ¿qué haces aquí?
[Wendy]
Oh, estoy acompañando al señor Setter.
[Sargento Chihuahua]
¡Mire, se le ven todos los pechos, jefe!
[Inspector Doberman]
No te atrevas a faltarle el respeto a mi hermana.
[Robert Setter]
Perdón, no se si me ubican, soy Robert Setter. ¿Me podrían indicar la mesa cua-
renta y siete?
[Wendy]
Si, vayamos a sentarnos, estoy cansada, toda la tarde luchando contra ese mal-
dito aparato, mira el bulto que te hace, y además hace tic tac tic tac.
[Inspector Doberman]
Oye, Chihuahua, aquí hay algo muy raro. Este hombre tiene una aparato que hace
tic tac tic tac. No lo perdamos de vista. ¡Y tú, Wendy, ven para aquí! ¿De don-
de sacaste ese vestido de prostituta?
[Wendy]
¡Es de mamá!
[Inspector Doberman]
¿Y que haces acompañada de ese miserable?
[Wendy]
Oh, es mi novio.
[Inspector Doberman]
¡Me avergüenzas, Wendy! ¡Vuelve a casa! ¿Que podrías hacer acá?
[Wendy]
¿Que qué podría hacer acá? Oh, te lo diré, hermanito:
[Canta Wendy]
Bailar, reir, gozar, beber, sentir, soñar, vivir,
Caer, rodar, sufrir, perder, mentir, llorar, morir,
{con el inspector Doberman}
Pobre de mí
Lo que reluce aquí tan solo es ilusión y nada más
De todos modos
Y yo ya te lo advertí
{solo el inspector Doberman}
Vale la pena
Es una estupidez
{solo el inspector Doberman}
Quemar la vida en una noche
{junto al inspector Doberman}
Festín, verde el fulgor, y la desilusión en el final
[Sargento Chihuahua]
Jefe, está comenzando la transmisión, pasemos al salón.
[Recepcionista]
Sus invitaciones, por favor.
[Sargento Chihuahua]
Sí, sírvase.
[Recepcionista]
A ver.q "Querido Chihuahua: Mar del Plata no es lo que dicen. A la hora de la
siesta está todo cerrado y hace un frío espantoso. Tu pobre madre..." Oiga, a-
migo, esta no es una invitación.
[Sargento Chihuahua]
Oh, disculpe, aquí está.
[Fernando Bravo]
Bien, señoras y señores, Fernando Bravo les da la bienvenida a la noche de los
Martin Iron. Y ya se va multiplicando la expectativa para consolidar los anhe-
los de este público presente que de una u otra manera colma las instalaciónes
en esta noche inolvidable.
[Sargento Chihuahua]
¿Qué dice ese hombre, jefe?
[Inspector Doberman]
Nadie lo sabe.
[Fernando Bravo]
Rubro número uno: Mejor programa de entretenimientos. Los ternados son: Entre-
tenimientos Ocho, canal ocho.
[Animador de Entretenimientos Ocho]
Y ahora el participante número uno intentará poner un huevo en esta cuchara.
{Aplausos}
[Fernando Bravo]
Entretenimientos Diez, canal diez.
[Animadora de Entretenimientos Diez]
Y ahora el participante número uno intentará poner un huevo en esta cuchara.
{Aplausos}
[Fernando Bravo]
Entretenimientos Doce, canal doce.
[Animador de Entretenimientos Doce]
Y ahora el participante número uno intentará poner un huevo en esta cuchara.
[Fernando Bravo]
Y el ganador en este rubro es... que nervios, amigos, ¿eh? Entretenimientos O-
cho.
{Aplausos}
[Inspector Doberman]
Oh, no, oh, no. Entretenimientos Doce es mejor. Esto es un robo.
[Sargento Chihuahua]
¿Un robo? ¡Alto, policía, que nadie se mueva!
[Inspector Doberman]
¡Cállate, imbécil! Guarda la pistola.
[Fernando Bravo]
Rubro número dos: Muchas cosas han cambiado en este país, amigos. Este rubro
premia al mejor actor negro.
{Abucheos}
[Fernando Bravo]
Integran la terna Eddie Murphy, Sidney Poitier y Guillermo Brizuela Méndez.
[Lassie Collie]
¿Vieron? La estatuilla que le entregan es de yeso.
[Inspector Doberman]
¿Donde está usted, señorita Collie?
[Lassie Collie]
Soy yo, el mozo. Me gusta este disfraz, de paso puedo aprovechar para tomar al-
go.
[Sargento Chihuahua]
No debería beber tanto, señorita Collie.
{Aplausos}
[Fernando Bravo]
Y ya se va el ganador del Martin Iron al mejor actor negro a seguir sirviendo
las mesas.
[Inspector Doberman]
Señorita Collie, ya basta de disfraces. Algo me dice que si no encontramos ya
mismo a la bomba todos volaremos en pedazos.
[Lassie Collie]
Oh, después de todo tal vez sea lo mejor. ¿De qué sirve toda esta feria de va-
nidades? Quizás haríamos un servicio a esta nación haciendo volar a todos estos
miserables.
[Inspector Doberman]
¿Habla en serio, señorita?
[Lassie Collie]
Claro que no, inspector. Ja ja ja ja ja. Bebamos.
[Fernando Bravo]
Seguimos en esta entrega de los Martin Iron, rubro número cincuenta y dos: Me-
jor locutor de estaciones de ferrocarriles y afines. Candidatos: Johnny Bull-
dog, Estación Constitución.
[Johnny Bulldog]
Señores pasajeros: tren con destino a Tamberlaine que debía partir doce horas
veinticinco minutos está anulado.
{Aplausos}
[Fernando Bravo]
Señorita Linda Cocker, Terminal de Omnibus de Retiro.
[Linda Cocker]
La estrella "El Cóndor" anuncia la llegada de su servicio procedente de Azul
por la plataforma cincuenta y cuatro.
{Aplausos}
[Fernando Bravo]
Señor Thomas Fox-Terrier, Hipódromo de La Plata.
[Thomas Fox-Terrier]
Faltan cinco minutos para el cierre del sport y caja de boletos en la apuesta
triple.
{Aplausos}
[Wendy]
Oh, cuando es tu turno, Setter.
[Robert Setter]
Ten paciencia, mi amor. De todos modos, el premio ya es mío.
[Wendy]
¿Cómo puedes estar tan seguro?
[Robert Setter]
Pues, muy sencillo. Mi trabajo del año pasado fue estupendo, las críticas fue-
ron maravillosas, el rating fue el más alto de la historia, los otros ternados
son muy mediocres, y además he comprado a noventa y seis de los noventa y siete
jurados.zzz
[Fernando Bravo]
Rubro ciento einte: Mejor actuación canina en televisión. Integran la terna los
siguientes perros: Señor Rin Tin Tin, Las Aventuras de Rin Tin Tin, canal uno.
{Ladridos}
{Aplausos}
[Fernando Bravo]
Señorita Lassie, Las Aventuras de Lassie, canal veinticuatro.
{Ladridos}
{Aplausos}
[Fernando Bravo]
Señor Chatrán, Las Aventuras de Chatrán, canal seis.
{Maullidos}
{Aplausos}
[Sargento Chihuahua]
Jefe, jefe, ese es un gato.
[Inspector Doberman]
Bueno, ya sabes como se arman las ternas, Chihuahua.
[Relator]
Las horas fueron pasando, interminables.
[Sargento Chihuahua]
Oiga, jefe, ya son las seis de la mañana.
[Lassie Collie]
No sea impaciente, lo mejor no ha sucedido aún.
[Inspector Doberman]
¿A qué se refiere, señorita?
[Lassie Collie]
Ya lo verá.
[Fernando Bravo]
Seguimos en la entrega de los Martin Iron. Rubro milcientocatorce: Mejor actor
de todos. Integran la terna: Marlon Brando, Dustin Hoffman y Robert Setter. Ga-
nador... estamos abriendo el sobre, crecen los nervios, la expectativa...
[Robert Setter]
Maldición, este estúpido jamás terminará de abrir el sobre.
[Fernando Bravo]
Robert Setter.
{Abucheos}
[Fernando Bravo]
Ya se acerca el señor Setter a este proscenio para recibir el galardón corres-
pondiente.
[Robert Setter]
Bueno, muchas gracias. Quiero dedicar este premio en primer lugar a mi querida
esposa...
[Lassie Collie]
¡Ese tipo es un hipócrita! Abandonó a su mujer hace diez años.
[Robert Setter]
... a mis dos hijos...
[Lassie Collie]
Tiene tres y reparten estampitas en el metro.
[Robert Setter]
... a mi adorada madre...
[Lassie Collie]
Internó a la vieja en un asilo y hace años que no la visita.
[Robert Setter]
... y a todos mis compañeros.
[Lassie Collie]
Sigue mintiendo, ese hombre nunca fue peronista.
[Inspector Doberman]
Acompáñeme, hay algo que no me gusta en ese hombre. ¿No han oído un tic tac?
Creo que lo tenemos.
[Lassie Collie]
No esté tan seguro.
[Fernando Bravo]
El ganador del rubro milcientotreinta es... Albert Dogo.
[Albert Dogo]
Bueno, agradezco a los periodistas que me han distinguido, a las autoridades
presentes, a los colegas, a los que han sido ternados conmigo, a los que no han
sido ternados conmigo, a la firma anunciadora, a los directivos del canal, al
personal contratado, al personal de planta...
[Inspector Doberman]
Señor Setter, disculpe que le interrumpa el festejo, agentes federales, ¿quiere
quitarse el saco?
[Robert Setter]
Me gustaría saber de que se trata, amigo.
[Sargento Chihuahua]
Pues ya sabe, es una prenda que se usa encima de la camisa y suele tener el
mismo color que el pantalón. A esta combinación se la denomina "traje".
[Inspector Doberman]
Basta, Chihuahua. Ajá, en el saco no hay nada. Quítese los pantalones.
[Lassie Collie]
No pierda su tiempo, ahí tampoco hay nada que valga la pena.
[Robert Setter]
¡A qué se refiere, maldita chismosa!
[Inspector Doberman]
Sigamos revisando.
[Albert Dogo]
... a los actores que me han acompañado, a los escenógrafos, a los iluminado-
res, a los sonidistas, a los encargados de vestuario, a las maquilladoras...
[Inspector Doberman]
Sáquese los zapatos.
[Lassie Collie]
No haga eso, inspector. Sus pies huelen como pescado podrido.
[Sargento Chihuahua]
Jefe, quizás la bomba esté oculta en otra parte.
[Inspector Doberman]
¿A qué te refieres?
[Sargento Chihuahua]
Me refiero a su hermana. ¡Sáquese el vestido, señorita Wendy!
[Wendy]
Con mucho gusto, pero llamen antes a los fotógrafos.
[Albert Dogo]
... a mis compañeros del servicio militar, a los vecinos, a mi carnicero don
Francisco, a mi hermano el más chico, Rubén, que hace veinticinco años se em-
barcó en un petrolero y nunca supimos de él, al Lungo Garúa, al Taita Mamer-
to...
[Sargento Chihuahua]
Muy bien, señorita Wendy, ya se ha sacado todo.
[Inspector Doberman]
Te dije que no encontraríamos nada.
[Sargento Chihuahua]
¿Llama usted nada a esto?
[Robert Setter]
¿Se puede saber que es lo que buscan?
[Inspector Doberman]
Pues quiero saber que es ese maldito tic tac.
[Robert Setter]
Pues hubiera preguntado antes, tonto, tengo un marcapasos, imbécil.
[Sargento Chihuahua]
Oh, jefe, ya me harté. Iré a dar una vuelta a ver si consigo alguna perra.
[Inspector Doberman]
Al fin parece que la bomba no estallará. Las cartas debieron ser obra de algún
gracioso.
[Lassie Collie]
Yo no estaría tan segura.
[Inspector Doberman]
Basta ya, señorita. Usted oculta algo y quiero saberlo ya mismo.
[Lassie Collie]
¿Quiere saberlo, estúpido policía? Hay una bomba, se lo aseguro, y no lo se
porque soy chismosa, sino porque yo misma la puse.
[Inspector Doberman]
¿Cómo dice? ¿Usted?
[Lassie Collie]
Sí, yo. Yo soy mejor que todos ellos. Usted está hablando con la mejor actriz
del mundo, pero estos imbéciles nunca me dieron la oportunidad. ¿Duda de mi ta-
lento, inspector? Escuche esto: puedo imitar a cualquiera de las grandes y soy
mejor que cualquiera.
[Inspector Doberman]
A ver, imite a Rita Hayworth.
[Lassie Collie]
Bien. Buenas noches amigos, les habla Rita Hayworth.
[Inspector Doberman]
Fantástico. A ver, imite a Elizabeth Taylor.
[Lassie Collie]
Eso es fácil. Buenas noches amigos, les habla Elizabeth Taylor.
[Inspector Doberman]
Es usted maravillosa, ¿por qué no ha triunfado?
[Lassie Collie]
Eso no es nada, ¿quiere usted escuchar a Liza Minelli?
[Inspector Doberman]
Si claro, imite a Liza Minelli.
[Lassie Collie]
Buenas noche amigos, les habla Judy Garland.
[Robert Setter]
Oh, no, más bien se parece a Judy Garland. Yo le diré como se hace a Liza Mine-
lli.
[Inspector Doberman]
¡Ya cállese, imbécil! Y usted digame de una buena vez donde está la bomba.
[Lassie Collie]
Pues está en las bragas de la joven actriz Sylvia Boxer.
[Inspector Doberman]
¿Y por qué la ha colocado usted allí?
[Lassie Collie]
Muy sencillo, se trata de una bomba que se activa al solo roce de una mano y
jamás, entiéndame bien, jamás pasa una noche sin que a Sylvia Boxer le toquen
el...
[Inspector Doberman]
¡Ya cállese! Tal vez estemos a tiempo de evitarlo. ¿Donde está Sylvia Boxer?
[Lassie Collie]
Es esa del vestido rojo que está con el sargento Chihuahua.
[Inspector Doberman]
¡Oh, no! ¡Chihuahua! ¡Chihuahua! ¡No lo hagas! ¡No lo hagas!
{Sonido de explosión}
[Relator]
El Dorothy Chandler Pavillion voló en pedazos. Luces, cámaras, mesas, espejos,
arañas, estatuillas, actrices, actores, quedaron reducidas a polvo. Tan solo un
pequeño sector del escenario permaneció intacto por un extraño milagro. Desde
allí, todavía seguía escuchándose una voz.
[Albert Dogo]
... a mis primos, a mis compañeros del colegio secundario, a la Comisión Nacio-
nal de Energía Atómica, a la AFJP Antorcha y a todo el público presente.
Emitido el 10/6/94 en el Sindicato del Seguro y transmitido por Radio Continen-
tal.
Invitada especial: Esther Goris
Laboriosamente desgrabado por Diego Papic.
e-mail: ubik@ubik.com.ar