Entrevista a Horacio Reggini
Por Fernando Bonsembiante
El ingeniero Horacio Reggini es una persona a simple
vista poco impresionante. Pero, como dice el dicho, dime
con quien andas y te diré quien eres. Marvin Minsky, el
gurú de la inteligencia artificial del MIT, viene a la
Argentina por lo menos una vez cada dos años para
visitarlo. Nicholas Negroponte, director del Laboratorio
de Medios del MIT, y ahora gurú de la nueva 'generación
digital', no deja de encontrarse con él cada vez que
viaja a Buenos Aires. Seymourt Papert, también del MIT y
uno de los referentes máximos mundiales de la educación
con computadoras es otro de sus amigos.
Pero no necesita de amigos importantes para mostrar
credenciales. Su nombre se suele ver en el diario La
Nación firmando notas sobre el futuro de la educación y
las comunicaciones. Escribió varios libros, entre los
cuales está 'Alas para la mente', de 1982. Con él trajo a
la argentina la revolución del Logo, nacida en el MIT. El
Logo es un lenguaje de programación inventado por
Seymourt Papert en el MIT específicamente para estimular
procesos cognitivos en los chicos. A principios de 1996
publicó por Ediciones Galápago su último libro, 'Los
caminos de la palabra', subtitulado 'las
telecomunicaciones de Morse a Internet'. Es una reseña
increíblemente completa de la evolución de las
comunicaciones, con detalles que difícilmente se
encuentren en otros lugares. Reggini nos va llevando
desde el tendido de la primera línea telegráfica entre
Washington y Blatimore, en 1844, por la evolución de esa
red de cables, satélites y fibras ópticas que en menos de
cien años permitió que cualquier persona pudiese
comunicarse con cualquier otro lugar del mundo. Es
indudable que si queremos comprender los cambios que nos
esperan con el desarrollo de Internet y las
comunicaciones por computadora debemos tomar conciencia
de los cambios que ya sucedieron desde la invención del
telégrafo. Si bien ya estamos acostumbrados a que existan
los teléfonos, los satélites, la CNN y la televisión por
cable, no debemos perder de vista que la mayoría de esas
innovaciones se produjeron en el transcurso de una sola
vida. Una persona nacida antes de 1929 hoy tiene
alrededor de setenta años. En el momento en que nació no
era posible hablar por teléfono desde aquí con Europa o
Estados Unidos. Hoy prende la televisión y ve el mismo
programa que pasan en España o en Estados Unidos en el
mismo momento. Ya puede, si tiene acceso a Internet,
saludar a sus parientes en Europa, verlos y que lo vean,
y por un costo menor que una comunicación telefónica
normal. El abuelo en España puede decirle a la nieta en
Argentina 'cuanto creciste!' en el día de su cumpleaños.
La pregunta es, qué va a pasar con la gente que está
naciendo ahora? Cuando ellos tengan setenta años, qué
cosas serán parte de la rutina de todos los días que
ahora no podemos ni imaginarnos? Ver el futuro es
imposible, pero conocer el pasado es fundamental para
prepararnos para los cambios. No hay mejor guía que quien
ya recorrió parte del camino. Reggini conoce íntimamente
la evolución de las comunicaciones y las computadoras, no
solo como investigador histórico, sino como protagonista
de muchos de esos cambios.
En el libro hay una foto donde usted está comunicandose
por modem en el MIT, en el año 1964. Como llega a esa
foto?
Yo tuve una beca de la Universidad de Buenos Aires en
1959. Fue una de las pocas que dio la universidad'. Tuve
mucha suerte al obtenerla, y que en ese momento la
universidad tuviese la visión de capacitar a su gente. El
presidente de la nación en ese momento era Arturo
Frondizi, el Conicet estaba en manos de Bernardo Hussay.
Poder salir al exterior fue una gran oportunidad para los
que fuimos becarios en ese momento. Yo pasé un año en
Nueva York. Iba a estudiar temas de estructuras, yo era
egresado de Ingeniería Civil. Aparte de los temas
estructurales que me interesaban, yo ya me dedicaba desde
mucho antes a las computadoras, cuando recién se
iniciaban. La primera computadora que usé fue una IBM
650, que tenía un gran tambor magnético como memoria
auxiliar, lo que ahora llamaríamos disco rígido.
Volviendo a la foto, yo pasé un año en Nueva York, y me
ligué con gente del MIT, de Boston. Yo tenía un grupo en
la UBA que se llamaba GEAC, Grupo de Estudio de
Aplicaciones de Computadora, un grupito que yo dirigía y
había formado para impulsar el uso y la aplicación de las
computadoras en ingeniería. En Estados Unidos, en ese
momento, se venía el auge del uso de las computadoras en
las universidades, y yo fui invitado a participar de
algunas actividades del MIT. Esa foto que aparece en el
libro soy yo, justamente, en el momento en que uso una
computadora por modem dentro del MIT.
El año siguiente repitió esta experiencia, pero desde
Buenos Aires.
En ese momento, eran épocas de gran brillo e innovación
para el MIT. En el libro cuento que estaba en marcha el
proyecto MAC, (Machine Aided Cognition, conocimiento
asistido por computadora, o Multiple Access Computer,
computadora de acceso múltiple). Fue uno de los grandes
proyectos del momento, porque en ese proyecto se
plasmaron muchas de las ideas que se han hecho realidad
en los años recientes. Una de ellas era el uso de
computadoras a distancia. Cuando yo regresé de uno de
esos periódicos viajes al MIT, yo tenía un password en la
máquina de allí y me propuse entrar desde Argentina.
Encontré una persona entusiasta, el señor Pedro Noizeux,
que era uno de los grandes impulsores de la
radiotelefonía y radiotelegrafía en la Argentina. Era el
gerente de Transradio. El me facilitó las instalaciones,
la posibilidad de usar un teletipo e intentar de hacer lo
que se llama 'login' en las computadoras del MIT.
En los años 80, por ejemplo, si uno iba a una casa de
computación y preguntaba por un modem le decían Qué es
eso? Me imagino que en esa época era mucho peor.
No habían modems. Lo que se ve en la foto al lado de la
terminal se llamaba 'dataphone'. Ese era el nombre
comercial del modem en esos tiempos, en Estados Unidos.
Lo suministraba la compañía telefónica. También en la
Argentina, cuando empezaron a aparecer los modems,
no se compraban en los negocios o los instalaba uno, sino
que había que pedir autorización a ENTEL para conectarlos
a la red.
Cuando contaba estas cosas a sus colegas, en esa época,
Qué le decían? Pensaban que servía para algo o que era
una exentricidad?
Y, que era una fantasía, lógico. En los primeros años
nadie creía en las computadoras. Las computadoras estaban
en grandes salones atrás de vidrios, en las grandes
empresas, y solamente accedían a ella los hombres de la
computadora, la gente de sistemas. Estaba restringido a
los especialistas de las computadoras.
Usted escribió un libro sobre Logo, 'Alas para la mente',
como fue esa época dorada del logo?
Cómo dorada? Sigue siendo dorada. Cuando uno habla de
Logo lo asocia a la tortuguita, lo que provoca una
inmediata sonrisa en la gente. Es tratado como algo sin
importancia o gracioso. Las ideas que habían detrás del
Logo iban más allá de la geometría o de los movimientos
de la tortuga. Es una reflexion acerca de pensar. Hacer
algo, darse cuenta de los errores, corregirlos, modificar
lo hecho. Es una idea de educación, no exclusivamente
técnica.
Cómo entró al Logo? Con Papert en el MIT?
El Logo es de esa época. Y Papert era el abanderado de
toda esta cruzada alrededor de estos temas. A Papert lo
conocí en el MIT. Junto con Minsky, los dos pensaban
estas ideas en el MIT en ese momento. Yo tuve la suerte
de conocerlos en ese momento. Son más de treinta años ya.
Por supuesto, yo estaba de acuerdo con ellos y siempre
luché para que esas ideas pudiesen implementarse en la
educación. Y lo sigo haciendo.
Cómo es que un ingeniero trabaja tanto en el tema
educación? Especialmente acá en la Argentina, donde la
educación está dominada por otro tipo de gente.
Pienso que la educación es un tema fundamental para la
vida de todos. La vida de la gente depende de su
educación, de lo que hayan aprendido de chicos. Todo el
esfuerzo de la sociedad por los más jóvenes redunda en
beneficios para todos. No hay que escatimar esfuerzos o
recursos en educación. En este momento la educación está
menospreciada, en todo el mundo, no solamente acá. Hay
que tener cierto desprendimiento y cierto amor a la gente
para darle importancia y empuje a la educación.
Y qué es lo que hizo para promover el Logo?
Di charlas y conferencias, edité un libro sobre el tema,
visitaba muchos colegios, ayudaba a que se entendiera
todo este tema. Lo sigo haciendo. Lo que ocurre es que la
computadora ha invadido tanto, y hay tantas cosas
alrededor de la computadora, que no se distinguen las
flores de los yuyos. Hya mucha gente que usa bien las
computadoras, y hay mucha gente que usa mal las
computadoras en las escuelas.
Cómo era al principio ir a las escuelas y hablar de
computadoras? Me imagino que ahora es mucho más fácil.
Hay muchas ideas que no son las más favorables. Hace
quince años la computadora era mirada con resquemor. Poca
gente se atrevía a ellas. Hoy es al contrario. Demasiada
gente clama por tener una computadora al lado y después
no saben qué hacer con ellas. Las cosas se invirtieron. O
se elevó a un lugar demasiado exagerado lo que puede
hacerse con las computadoras. Las computadoras son una
herramienta maravillosa, pero hay que saber para qué se
utilizan. Hay que usarlas, especialmente en educación,
para hacer cosas nuevas y no para repetir lo que ya se
hacía mal. Ese es el problema con las computadoras en las
escuelas. Que se instalan miles sin una preparación
correspondiente. Y creo que la dificultad no reside en
los maestros. Hay miles de maestros abnegados que les
gustaría aprender, saber usarlas, y hacérselas usar a los
chicos, pero que por A o por B no pueden hacerlo. El
maestro no tiene la jerarquía que tenía antes, y pocas
personas pueden dedicarse a una tarea tan noble como la
de enseñar. Ese es un problema crucial en este momento, y
no se arregla poniendo computadoras. Son las dos cosas.
Poner computadoras y gastar más en los maestros.
No se si sabía que en la Provincia de Buenos Aires hay un
plan de educación que incluye computadoras, y que dice
que si la escuela no puede comprarlas, fabriquen
computadoras de cartón y le expliquen a los chicos con
eso.
No lo conocía, es como aprender a bailar sin pista de
baile o aprender a tocar el piano sin el piano.
Piensa que la moda de internet es una moda nada más o es
algo que va a durar?
Creo que hay una abrumadora publicidad al respecto, pero
creo que es un nuevo medio maravilloso. Hay que tener
necesidad de él y hay que saber con qué intención usarlo.
De hecho mucha gente no necesita acceder a mucha
información en forma instantanea. Incluso se ve
sobrecogida con tanta información alrededor y no sabe qué
hacer con ella.
Qué piensa que va a pasar en el futuro, cuando cada uno
tenga un cable con Internet en la casa?
Lo que yo me pregunto es lo que la va a hacer la sociedad
al cable. En el libro intento decir que no es correcto
hablar de la 'revolución de las computadoras'. Yo creo
que la tecnología no tiene patitas propias. Cómo
evoluciona y cómo se introduce en la sociedad depende de
los usos que la sociedad le dé. Internet va a evolucionar
de acuerdo a las legislaciones, al comercio, a las
empresas, y a los líderes que hagan cosas dentro de
Internet. Saber en qué se va a convertir dentro de
algunos años es mirar dentro de una bola de cristal en la
cual no se ve nada. Un ejemplo que cito en el libro es
que Edison inventó el fonógrafo y su idea era que se
usase para la comunciación entre personas, con mensajes,
y al final dió origen a la gran industria discográfica.
Algo totalmente distinto a lo que pensó en su momento.
e-mail: ubik@ubik.com.ar